Dentro nuestro somos muchos

Enrique Rivarola

Dentro nuestro somos muchos. Y casi siempre ninguno.

Pero cuando somos uno. Uno solo. Somos.

A veces, cada tanto, aparece Rivarola.

Esta vez trae sus visiones, o delirios, sobre la construcción.

Es una obra dentro de una obra.

Sus hierros, tubos, tachos, ladrillos, superficies. Elementos.

Esos que mira durante su trabajo.

Los que finalmente ve durante sus momentos de soledad y reflexión.

Cuando camina creyendo que no piensa.

Y de golpe en un “blink” despiertan.

Luces y sombras. Formas, texturas. De objetos que ahí estaban.

Que no veía.

Me digo: ¿Qué es esto?

Realidad o fantasía. Física o metafísica. Documento o concepto.

Me dice. No puedo evitarlo. Es más fuerte que yo.

Es lo que vi. Lo que encontré. Y retuve. Meticulosamente.

Llenó ese instante de claridad. Lo hizo pleno.

Y ahora que sale, por fin, me libero. De esa obsesión.

Al mostrar estas imágenes yo también me libero. De Rivarola.

Por lo menos, por un tiempo.